La administración de antibióticos profilácticos, la protección higiénica y el control de la calidad del aire disminuyen el riesgo de muerte en los pacientes de cáncer cuyo sistema inmunológico es vulnerable tras la quimioterapia o los trasplantes de células madre.
Según un estudio publicado por "The Lancet" en su versión digital, la combinación de estas tres medidas reduce, al cabo de 30 días de su aplicación, en un 40% el índice de mortalidad entre los enfermos con cánceres avanzados.