El plan "Hambre Cero", insignia del Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva en su guerra declarada contra el hambre en Brasil, será puesto próximamente a prueba en áreas metropolitanas de grandes ciudades del país, dijo ayer José Graziano, ministro y coordinador del programa.
"Vamos a entrar en este semestre con un programa piloto en cuatro áreas metropolitanas, donde el problema del hambre, a diferencia de las zonas rurales, está ligado a la desintegración familiar", dijo a corresponsales extranjeros Graziano, ministro de Seguridad Alimentaria y Combate al Hambre.
El programa que busca erradicar la falta de alimentos que padecen unos 22 millones de personas en Brasil, fue implementado hasta ahora principalmente en pequeñas ciudades en la seca región noreste, que concentra la mitad de la población pobre del país y cuyos indicadores sociales se parecen a los de algunas naciones del Africa subsahariana.
Graziano estimó que a fines de agosto el plan "Hambre Cero" estará beneficiando a 300,000 familias brasileñas en unas 350 ciudades y que a fin del 2003 serán 1,000 los municipios beneficiados por el programa.