La cumbre progresista (países de izquierda) que concluyó ayer en Hungría reafirmó la necesidad de proteger la paz mundial respetando el derecho internacional, pero no logró disimular las profundas diferencias existentes en su seno por Irak, manifestadas en dos polos opuestos, encabezados por el presidente de gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero y el primer ministro británico Tony Blair.
Zapatero, Blair, el presidente chileno Ricardo Lagos y los otros ocho jefes de gobierno y Estado presentes en la cumbre resolvieron por otra parte dar mayor impulso a políticas públicas para proteger a los más débiles en una economía mundial competitiva y se comprometieron a defender con firmeza los derechos humanos.
En esta ocasión, un debate sobre "paz y seguridad mundial" se convirtió en una discusión en la que Zapatero le dijo a Tony Blair que la guerra en Irak fue un "error tremendo".
El Coro y Orquesta del Ejército Ruso entró ayer por primera en el Vaticano para ofrecer a Juan Pablo II un concierto de canciones y de danza rusas con motivo del 26 aniversario de su elección.
Juan Pablo II agradeció el gesto de las autoridades rusas y resaltó el cariño que siente por Rusia.
"Invoco para todos la protección de la Madre de Dios de Kazan, cuyo icono ha vuelto recientemente a Rusia, tierra para mí muy querida", afirmó.