La Corte Suprema de Estados Unidos falló ayer que la ejecución de criminales que sufran de retardo mental viola la prohibición de la Constitución sobre castigo cruel e inusual, en una de sus determinaciones más importantes sobre la pena de muerte en años.
En una decisión aprobada en una votación de 6-3, la corte dijo que había emergido un consenso nacional para declarar inconstitucional tales ejecuciones. No hay cifras confiables sobre cuántos de los 3,700 reos sentenciados a muerte en todo el país son retardados mentales.
"No fuimos convencidos de que la ejecución de criminales con retardo mental represente un significativo avance para disuadir el crimen o en el propósito punitivo de la pena de muerte", dijo el juez, John Paul Stevens en un escrito de 17 páginas sobre la opinión de la mayoría de la corte. Doreen Croser, director ejecutivo de la Asociación sobre el Retardo Mental en Estados Unidos, calificó la decisión de "maravillosa", afirmando que estaba realmente complacido.