El tabaco desaparece definitivamente de bares y restaurantes franceses, en virtud de un decreto del Gobierno que, en el caso de no ser respetado, supondrá la aplicación de multas para los infractores.
El pasado 1 de febrero de 2007 entró en vigor ese decreto que prohíbe el tabaco en lugares públicos cerrados, pero que aplicaba entonces una moratoria de 11 meses para bares, restaurantes, discotecas y casinos.
Con el paso al nuevo año el decreto es de aplicación plena y no habrá más moratorias, según el Ministerio de Sanidad que, concedido que en el primer día de 2008 no hubiera controles.
Sin embargo, la medida entró en vigor a partir del 2 de enero y donde encender un cigarrillo puede costar al infractor entre 100 y 662 dólares.