Los responsables de las grandes carpas cerveceras de la Oktoberfest de Múnich han prohibido a los reporteros de prensa fotografiar a borrachos y mujeres con los pechos al aire, por entender que daña la imagen de la mayor fiesta popular del mundo y vulnera la privacidad de los asistentes.
Los profesionales de los medios deberán declarar por escrito que no tomarán tales fotografías al recibir su acreditación, indicaron ayer fuentes de las cerveceras que participan en la fiesta, que se inaugura en la capital bávara hoy.
"Tomar fotografías de personas bajo la influencia del alcohol o medio desnudos queda prohibido", estipularon los responsables de esos recintos, ya que se considera que con ello se atenta contra el "derecho a la intimidad, contra la decencia y contra la protección de los menores".