Los concejales que promovieron la prohibición de fumar en bares y salas de juego de esta ciudad notoriamente libertina elogiaron la ordenanza que entró en vigencia ayer como un paso histórico para mejorar la salud ciudadana.
A medianoche comenzó la prohibición en el medio millar de bares y salas de juego -incluido el gran casino céntrico Harrah’s-, y los fumadores en todas partes encendieron sus últimos pitillos con gran aspaviento.
Al sonar la medianoche, los empleados del casino entregaron paletas de dulces a los jugadores y retiraron los ceniceros de las salas.
En una conferencia, las concejalas LaToya Cantrell y Susan Guidry, promotoras de la ordenanza, festejaron el inicio de la prohibición.
“Nos pusimos de pie para proteger a nuestros trabajadores, para proteger a nuestros músicos, los portadores de nuestra cultura y todos los ciudadanos de nuestra gran ciudad”.