El presidente salvadoreño, Mauricio Funes, aprobó un decreto que prohíbe a funcionarios del Gobierno unirse a campañas políticas y otorga al jefe de Estado la facultad de destituir a quienes incumplan la medida.
El decreto, titulado "Disposiciones para regular la eficaz gestión de la administración pública en el marco del proselitismo electoral", “inhibe” a los funcionarios de “realizar propaganda electoral”, informó la Secretaría de Comunicaciones de la Presidencia.
La medida prohíbe a los empleados de Gobierno “involucrarse en la realización de actos de proselitismo político” y establece que el presidente de la República “dentro de sus facultades constituciones” evaluará “la continuidad en el cargo de los mismos”.