El obispo de la diócesis de Parral en Chihuahua, México, prohibió a los sacerdotes de su jurisdicción oficiar misas de cuerpo presente de narcotraficantes ejecutados.
Por medio de una carta enviada a las parroquias a su cargo, monseñor José Andrés Corral instruyó a sus sacerdotes a que se abstengan de oficiar cuando exista la certeza de que el difunto perteneció a una banda criminal.
"Ante las circunstancias de violencia y muerte que estamos viviendo en nuestras comunidades, pido especialmente a los párrocos y a los que celebren funerales, cumplir con lo que establece la ley de la Iglesia y negar las exequias a todos aquellos que abiertamente son parte del crimen", dice la misiva.