La Iglesia católica británica ha hecho un llamamiento a los niños a disfrazarse de santos en lugar de hacerlo de brujos o diablos en Halloween.
San Jorge, Santa Lucía, San Francisco de Asís o Santa María Magdalena podrían ser elecciones muy populares para los niños, según la Conferencia Episcopal de Inglaterra y Gales.
Los pequeños deberían recortar las calabazas para convertirlas en rostros sonrientes y pintarse cruces en la frente, en lugar de utilizar máscaras que infundan miedo, dicen los obispos.