El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, promulgó el tratado de desarme nuclear con Rusia START, uno de los principales logros en política exterior de su Gobierno.
La ceremonia se produjo a puerta cerrada en la Casa Blanca, sin que se permitiera la presencia de la prensa escrita y tan solo se autorizara el paso de algunos fotógrafos.
La promulgación se produce una semana después de que el Parlamento ruso, o Duma, ratificara el tratado, que el Senado de Estados Unidos ratificó el pasado diciembre por 71 votos a favor frente a 26 en contra.
El nuevo tratado START, que tendrá una vigencia de diez años, reduce en un 30% el número de cabezas nucleares, hasta 1,550 por país, y limita a 800 el de vectores estratégicos, como misiles intercontinentales, submarinos y bombarderos estratégicos.
Introduce, además, un nuevo sistema de inspecciones de los arsenales nucleares, después de que expirara el START anterior en diciembre de 2009.