La propuesta de una amnistía para los adversarios del presidente Hugo Chávez que están encarcelados y muchos otros que se fueron del país alegando ser perseguido por motivos políticos toma fuerza en Venezuela, pese a que el Gobierno niega que en el país existan presos o perseguidos políticos.
Edgar Zambrano, miembro de la llamada Mesa de Unidad Democrática (MUD) --una coalición de grupos opositores compuesta por partidos de izquierda, conservadores moderados y tradicionales-- elogió la intención de diálogo demostrada por el gobierno de Chávez, luego de su reelección el pasado 7 de octubre, con el tema de los presos y exiliados.
Zambrano introdujo ayer ante la Asamblea Nacional un proyecto de ley de amnistía promovido por los familiares y los propios detenidos.