Al menos así lo ha propuesto una compañía aseguradora que pretende incorporar cajas negras en los vehículos para evaluar el comportamiento de los conductores.
Pronto, los autos estarán conectados a internet. La firma AA dice que este sistema permitiría a los buenos conductores pagar menos cuota por su seguro.
Otras aseguradoras dicen estar también interesadas en la iniciativa, como Direct Line, que explicó a la BBC que ya está probando su propia caja negra.
El aparato.
La idea consiste en colocar en el auto una pequeña caja negra que controla el modo en que su dueño conduce.
El aparato emplearía tecnología de navegación satelital para controlar la velocidad, frenazos repentinos o el tipo de rutas por las que se conduce.
Toda esta información se envía posteriormente a las aseguradoras de forma remota.
Los usuarios pueden acceder a estos datos a través de una página en internet y así enterarse de si están en riesgo de que se les asigne un seguro más caro.
Seguimiento.
"Los datos son muy detallados", dijo Ian Crowder, portavoz de AA, quien añadió que la información "podría ser empleada para demostrar quién tuvo la culpa en un accidente, aunque los datos sólo se entregarían en caso de emitirse una orden judicial".
El hecho de que el sistema detecte frenazos repentinos, dijo, también podría usarse para enviar asistencia.