El gobierno del presidente Juan Manuel Santos propuso instalar una mesa de diálogo con los cultivadores de café que están en paro indefinido, pero solo cuando los manifestantes levanten bloqueos viales que mantienen en algunos puntos del país, conocido internacionalmente por el aroma del grano.
Algunos cafeteros, un sector productivo que no tiene una cabeza única en esta protesta y que no iba a una huelga desde los años 90, dijeron que mantendrían los cierres viales porque era su forma de presionar al gobierno.
Con posturas diversas entre los manifestantes, la situación pareció entrar en un punto muerto porque el gobierno desde el inicio del paro dijo que no dialogará bajo presión.
Pasadas varias horas de la oferta oficial, la Policía informó que se mantenían al menos dos bloqueos: uno en una carretera en el sureste del país y otra en el sur; pero que no se reportaban desórdenes o trifulcas.