La Casa Blanca anunció una nueva propuesta de ayuda de $950 millones para los países afectados por el maremoto en el océano Indico, que dejó cerca de 300,000 víctimas mortales.
La ayuda, según anunció el secretario de Estado adjunto Alan Larson, se destinará a reparar la infraestructura de los países más dañados, sufragar las operaciones de asistencia desarrolladas por las tropas de EU.