Los cancilleres de diez países del Mediterráneo analizaron la situación en Oriente Medio y aprobaron nuevas propuestas para resolver el conflicto en la zona.
La crisis en Oriente Medio, creada por los enfrentamientos entre Israel y Hizbulá y la tensión nuclear con Irán fueron asuntos debatidos en un programa en el que también figuran el desarrollo y los flujos migratorios.
Florentino López, portavoz de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), indicó que esta entidad amaneció "en alerta máxima", después de los enfrentamientos de la víspera contra presuntos partidarios del gobernador estatal, Ulises Ruiz, del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
"Hemos llamado a reforzar las barricadas para protegernos", advirtió López, al ser consultado sobre la decisión de Fox de enviar a la PFP para devolver la normalidad al estado.
Con los cuatro fallecidos del viernes son diez los muertos por la violencia en Oaxaca desde que el 14 de junio pasado el gobierno estatal ordenó desalojar a los maestros que habían ocupado varios edificios y espacios públicos, como medida de presión para reforzar una huelga iniciada el 22 de mayo.
La primera víctima mortal del viernes fue el camarógrafo estadounidense de un medio independiente Bradley Roland Will, quien recibió un disparo en el pecho.
Los otros tres muertos fueron los mexicanos Esteban Zurita López, Emilio Alonso Fabián y Eudocia Olivera Díaz, los dos primeros al ser tiroteados y la última al no poder atravesar las barricadas la ambulancia era trasladada para ser atendida de sus problemas de salud.
A la espera de lo que suceda en Oaxaca, varias emisoras de radio locales informaron de que el secretario de Gobernación, Carlos Abascal, sostenía en Ciudad de México una reunión con el gobernador oaxaqueño, cuya renuncia es la condición impuesta por los manifestantes para suspender las protestas.
Los sectores alzados acusan a Ruiz de usar a secuaces armados para frenar sus acciones reivindicativas y de la situación por la que atraviesa el Estado, uno de los más pobres y con una numerosa población indígena.
La salida del gobernador, que fue rechazada por el Senado nacional la semana pasada al negarse a decretar la disolución temporal de poderes en Oaxaca, ha sido una de las soluciones analizadas para un conflicto por el que más de un millón de alumnos de primaria y secundaria llevan más de cinco meses sin ir a clases.