Medio millar de prostitutas bolivianas dejó de someterse a controles médicos para insistir en su demanda de garantías laborales iniciada hace un mes, cuando padres de familia y grupos de colegiales quemaron burdeles y las agredieron.
No nos vamos a hacer los controles médicos hasta que nos dejen trabajar", dijo a Efe Lily Cortés, dirigente de las prostitutas de la ciudad andina de El Alto, la más pobre del país y aledaña a La Paz.
A mediados de octubre pasado, padres de familia y grupos de colegiales de El Alto destruyeron y quemaron medio centenar de bares y prostíbulos de esa ciudad.
Cortés indicó que los vecinos alteños continúan con sus amenazas de atacar sus lugares de trabajo y agregó que, si tienen que enfrentarlos de nuevo, lo van a hacer.