En su primera movilización nacional en un cuarto de siglo, cientos de prostitutas se manifestaron ayer ante el Parlamento francés para protestar contra un proyecto de ley que las enviaría a la cárcel por ejercer su profesión en la vía pública.
El proyecto de ley, castiga con seis meses de cárcel y una multa de 3,750 euros la búsqueda de clientes de forma "pasiva".