Algunos de los manifestantes dijeron estar indignados con los planes del gobierno regional de Madrid de transformar un hospital especializado en dolencias infecciosas raras en un hogar para ancianos y venderlo.
"Nuestro hospital Carlos III es un punto de referencia médica. Tratamos enfermedades sumamente contagiosas. Damos servicio a muchos pacientes. Ellos todavía quieren deshacerse de él'', dijo la enfermera Natalia Fernández, de 34 años. Javier Fernández Laquetty, consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, dijo que las medidas implementadas buscan alcanzar mayor eficiencia y garantizar que los contribuyentes sobrevivan a la crisis con hospitales de primera clase.
"Las medidas son para asegurar responsablemente que seguiremos teniendo un servicio público de salud universal de calidad, abierto a todos'', dijo.
La salud y la educación son administradas por las 17 regiones semiautónomas de España y no por el gobierno central, cada una establece sus propios presupuestos y gastos. Las regiones representan casi 40% del gasto público. Muchas regiones están batallando mientras la economía de España está en recesión por una crisis desatada por el colapso del sector de bienes raíces en 2008. Algunas, después de gastar de más e incapaces de solicitar préstamos en los mercados financieros para saldar sus enormes deudas, están reduciendo sus presupuestos.
El país quiere evitar seguir los pasos de Grecia, Irlanda, Portugal y Chipre que tuvieron que solicitar ayuda financiera internacional.