Datos
- La Comisión Europea sigue con atención la situación y “hará lo que esté dentro de su competencia para asegurar el respeto a la legislación de la UE”, apuntó un portavoz en Bruselas.
- El Gobierno de Gibraltar, dirigido por el ministro principal Fabián Picardo, dice que el arrecife evita la sobreexplotación pesquera.España cedió la soberanía de Gibraltar en 1713.
Más de medio centenar de pesqueros españoles protestaron por la decisión de las autoridades de Gibraltar de lanzar al fondo del mar bloques de hormigón, iniciativa que ven perjudicial para su trabajo.
La protesta centró la jornada en la controversia que desde hace más de tres semanas enfrenta a España y el Reino Unido en relación con Gibraltar, colonia británica que España cedió en virtud del Tratado de Utrecht (1713).
Todo ello a la espera de la conversación entre el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, y el de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, anunciada desde el viernes, día en el que el dirigente comunitario habló con el primer ministro británico, David Cameron, quien le pidió observadores en la frontera de la colonia con España por los controles que esta ejerce.
La protesta de los pescadores españoles se desarrolló sin incidentes, aunque con algún momento de tensión cuando uno de los pesqueros quiso situarse encima de la zona en la que Gibraltar dejó caer grandes bloques de hormigón los días 24 y 25 de julio con la intención de crear un arrecife artificial.
Los pescadores dicen que esos bloques, de unos 3,000 kilos cada uno y de los que sobresalen barras de hierro, impiden sus faenas, hasta el punto de que les causaron ya unas pérdidas de 1.5 millones de euros ($1.9 millones).
José Antonio González, patrón del “San Juan”, uno de los barcos afectados por las medidas de Gibraltar y presente hoy en la concentración, dijo a EFE que con la protesta pretenden que el Gobierno español “tome conciencia de cómo Gibraltar está atentando contra unos derechos de pesca históricos de los pescadores”.
El hormigón lanzado fue el punto de partida de la controversia más reciente entre España y el Reino Unido a propósito de la colonia, conocida también como Peñón.
En esta crisis, España encontró otros factores de queja, como la labor de los barcos gibraltareños que suministran combustible a otros en el mar ( bunkering ) y que realizada sin garantías suficientes puede ocasionar vertidos en el mar, por lo que Madrid quiere endurecer las sanciones contra esa práctica, si acarrea delito medioambiental.