Miles de abogados de Pakistán salieron a las calles en distintas ciudades del país para denunciar el Estado de excepción que rige desde el sábado, en protestas que se saldaron con más de 200 detenidos y medio centenar de heridos.
Con estas detenciones ascienden cerca de 2,000 los "arrestos preventivos" realizados en Pakistán desde que el general Pervez Musharraf suspendió la Constitución de 1973 y decretó el Estado de excepción, medida que, según la oposición, esconde en realidad una ley marcial en toda regla.
Las principales movilizaciones tuvieron lugar en las ciudades de Karachi y Lahore, en las que se practicaron 173 arrestos y cerca de 40 personas resultaron heridas por cargas policiales con porras y gases lacrimógenos que causaron que decenas de personas perdieran el conocimiento.
"El secretario general urge a las autoridades pakistaníes a liberar a los detenidos inmediatamente, eliminar las restricciones impuestas a los medios y regresar a un orden democrático", dijo la portavoz, Michele Montás.
La portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, indicó que el Gobierno estadounidense está "inquieto".