Los cadáveres encontrados el 17 de agosto en un bosque de Suffolk (centro este de Inglaterra) son los de Holly Wells y Jessica Chapman, las dos niñas de 10 años asesinadas en la localidad de Soham, confirmó ayer la policía.
El lunes, la policía había indicado que los primeros resultados de las pruebas forenses practicadas en esos cadáveres descompuestos no eran "concluyentes" y no permitían precisar la causa de las muertes.
Esos exámenes habían sido efectuados por un médico forense, el doctor Nat Cary, en el hospital Addenbroke de Cambridge, al que los cuerpos habían sido transportados el domingo para su identificación.
El domingo, los investigadores habían declarado que estaban casi seguros de que los cadáveres encontrados el sábado eran los de Jessica y Holly. La policía había anunciado la necesidad de realizar más pruebas.
Por otro lado, Ian Huntley, de 28 años, el presunto asesino y sin duda el hombre más odiado de Gran Bretaña, fue internado en un hospital psiquiátrico y podría darse el caso de que nunca sea juzgado por sus crímenes.
Su novia Maxine Carr, de 25 años, compareció ayer ante los jueces de Peterborough, que le notificaron oficialmente su inculpación por obstruir la acción de la justicia en la investigación sobre los asesinatos.
Los médicos que tratan a Ian Huntley desde su arresto el sábado habían declarado el martes que desconocían si su estado mental le permitiría personarse ante la justicia. Y de hecho, no compareció ayer por la mañana.