Julio se está recuperando de su adicción a la droga, un problema que lo ha mantenido atado por más de cinco años.
A pesar de su esfuerzo titánico de salir del vicio, siempre recaía en lo mismo. Familiares y amigos, le daban ánimo pero no lograba salir del abismo.
Cada esfuerzo, cada momento de motivación para que dejara la adicción a las drogas, parecía en vano. El tiempo se acababa para Julio.
Pero esta vez parece que su recuperación va en serio, gracias al Centro de Salud Mental (CENSAM) de Cuba, que le abrió las puertas para alejarlo del vicio.
Según un Informe Mundial de Drogas, unos 200 millones de personas en el mundo, entre los 15 y 64 años de edad, consumen sustancias ilícitas.
De esta cifra, 110 millones lo hacen una vez al mes y unos 22 millones de forma diaria, mientras que el resto reconoce que probó alguna droga al menos una vez al año.
Pero también en el CENSAM se trata a pacientes con adicción al tabaco y el alcohol, las cuales son las sustancias más usadas, y las que provocan más daño a la salud de los individuos.
La doctora María Julia de Vales, especialista de Segundo Grado en Psiquiatría y directora del CENSAM, manifestó que el centro tiene una forma muy particular de tratar al paciente, con el propósito que salgan de la adicción.
Señala que es un lugar con un ambiente muy acogedor, con un área deportiva y social, para que los pacientes puedan liberar el estrés.
La psicoterapia es el tratamiento más importante que emplea el CENSAM. En otras ocasiones utiliza psicofármacos, como los antidepresivos, pero esto en caso de que los pacientes lo ameriten.
Vales indicó que la medicina natural y tradicional ayuda bastante en el cuadro clínico del paciente, por lo que el grupo de profesionales, emplea masajes, ejercicios de yoga, la acupuntura, así como esencias florales para relajar a los adictos.
En el año asisten, en promedio, alrededor de 70 personas en busca de ayuda. El periodo de estadía en el Centro es de tres meses.
Epidemia.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) cataloga el consumo de tabaco y alcohol como una epidemia a nivel internacional.
En la actualidad, unos 5,4 millones de personas mueren a causa del tabaco, mientras que para el 2030 estas muertes alcanzarán los 8,3 millones de personas.
Los riesgos son muchos. El tabaco suele ser altamente dañino no sólo para quien fuma, sino también para las personas que están alrededor del fumador. Estas personas son las que más padecen los efectos del humo del cigarro.
Panamá.
La realidad en Panamá no es otra. Un promedio de 3,000 panameños mueren a consecuencia del tabaco todos los años. De ellas, directamente están relacionadas con el cáncer de pulmón, unas 260 defunciones.
Pese a lo alarmante de las cifras, y lo peligroso de la enfermedad, el tabaco gana terreno en la población. Su principal blanco son los jóvenes.
Así lo indica un estudio del Ministerio de Salud (MINSA), en el que se descubrió que el 18% de la población estudiantil consume cigarrillos.
Para el año 2020, se espera que en el mundo, de cada 10 personas, unas 7 fallezcan a causa del consumo pasivo o activo del tabaco, que en cifras representa cerca de 500 millones de personas.
Hoy, Julio se recupera de su adicción.
Fueron muchas llamadas de ánimo de sus familiares y amigos, mientras que él sueña con ansias con su regreso a Panamá, pues sabe que ésta es, quizás, su última oportunidad, y se aferra a ella con fuerza.