El secretario de Justicia de Puerto Rico, Roberto Sánchez Ramos, explicó que las demandas se deben a la supuesta obstrucción por parte de esas autoridades en la investigación local sobre la muerte del líder independentista boricua Filiberto Ojeda Ríos. Ojeda Ríos murió desangrado el pasado 23 de septiembre después de ser cercado en su residencia en Puerto Rico por un centenar de agentes del FBI con los que mantuvo un tiroteo.
En un primer balance, las autoridades indicaron que en la capital unas 60 personas resultaron heridas, 27 de ellas agentes del orden, según la prefectura.
Al término de la manifestación parisiense -que reunieron a 50, 000 personas, según los organizadores, y a 23, 000, según la Policía- grupos de jóvenes identificados por las autoridades como "casseurs" (reventadores) tomaron el barrio de los Inválidos de la capital, próximo a la sede de la Asamblea Nacional, del Gobierno y de varios Ministerios.
Encapuchados o con la cara cubierta con máscaras antigás, los alborotadores fueron desalojados de la explanada de los Inválidos por varias cargas de agentes antidisturbios.
Al inicio de esta manifestación, que arrancó en la plaza de Italia (en el sur de la capital francesa), también se registraron incidentes: algunos estudiantes fueron agredidos y se produjeron robos de teléfonos móviles y de cámaras de fotógrafos profesionales.
En las inmediaciones de la universidad de la Sorbona de la capital, decenas de manifestantes levantaron una barricada enfrente de la policía que bloquea el acceso al centro desde hace casi dos semanas.
Los altercados se produjeron en la segunda manifestación convocada por las asociaciones estudiantiles en tres días y en vísperas de que cinco sindicatos se reúnan hoy con el primer ministro, Dominique de Villepin, promotor del Contrato de Primer Empleo.
París no fue el único escenario de enfrentamientos en el país, puesto que también se produjeron altercados en Marsella, Lyon o Tours, además de en muchas localidades de menor tamaño.
Tras semanas de firmeza inquebrantable, el primer ministro francés, Dominique de Villepin, tendió la mano a sindicatos y estudiantes y les invitó a reunirse con él para tratar de desactivar la crisis abierta por el Contrato de Primer Empleo (CPE).
En su carta, el primer ministro de Villepin les invitaba a hablar con él del "empleo de los jóvenes y de su inserción profesional" en la fecha que "les convenga" y "sin ninguna limitación" en la agenda.
El discurso suscitó inquietud en las filas de la conservadora y gobernante Unión para la Mayoría Popular (UMP), incluido su presidente Nicolas Sarkozy, quien en su doble condición de ministro de Interior alertó del "peligro" de que esta "efervescencia" estudiantil "despierte la agitación" en los barrios conflictivos, donde la situación es "extremadamente tensa".
Según el Ministerio de Educación, 67 de las 84 universidades francesas estaban bloqueadas o se habían visto afectadas, mientras que eran 313 los institutos con conflictos.
Se ha tomado la medida de aplazar los exámenes en las diversas universidades.
Se trata de una "crisis extremadamente grave", subrayaron en un comunicado los rectores de las universidades francesas.