La purga de supuestos cómplices en el fallido golpe de Estado del viernes en Turquía ha alcanzado dimensiones de represalia con la suspensión de 15 mil funcionarios de Educación, la prohibición de viajar al extranjero de los empleados públicos y la retirada de licencia a 24 emisoras.
"A partir de la fecha, 15 mil 200 empleados públicos, tanto en los centros como en las provincias, han sido suspendidos del servicio y se inicia una investigación respecto a estas personas", anunció en un comunicado el Ministerio de Educación.
La investigación se refiere a su supuesta pertenencia a las redes de simpatizantes de Fethullah Gülen, un predicador islamista exiliado en Estados Unidos, al que el Gobierno responsabiliza de la intentona golpista.
Esta "lista negra" de funcionarios se suma a los 8,777 empleados del Ministerio del Interior, la mayoría de ellos policías y gendarmes, y otros 2,500 de otros organismos públicos fueron apartados del cargo.