El gobernador de la provincia argentina de Córdoba, José Manuel de la Sota, analizaba ayer cambios en el Servicio Penitenciario y en la dirección del penal de San Martín donde un sangriento motín el jueves dejó ocho muertos, informaron fuentes oficiales.
La revuelta, que se prolongó por 24 horas y tuvo momentos de inusitada violencia, podría costarle el cargo a la titular del Servicio Penitenciario, Graciela Lucientes de Funes, quien el viernes ya había adelantado que será removida toda la cúpula de la unidad carcelaria.