El presidente ruso, Vladimir Putin, quien canceló un viaje a Africa tras los atentados suicidas del fin de semana, reiteró ayer su compromiso de aplastar a los separatistas chechenos, expulsándolos de las "sótanos y cuevas" en que se ocultan.
Las autoridades de Moscú declararon hoy día de duelo por las 13 personas que murieron cuando dos mujeres, con explosivos adheridos a sus cuerpos, se volaron el sábado en medio del público que asistía un concierto de rock al aire libre.
Además de Moscú, la violencia afectó también a la misma Chechenia. Fuentes militares dijeron que un helicóptero que se estrelló el domingo causando la muerte de cinco soldados, pudo haber sido derribado por los rebeldes.
Putin presidió ayer su encuentro ministerial tras cancelar un viaje a Uzbekistán y Malasia. Dijo que sólo sacando la raíz del terrorismo podría Rusia resolver sus problemas.
"Los bandidos que actúan en Chechenia son parte de la red internacional del terrorismo", expresó un sombrío Putin a los ministros en el Kremlin según difunió la televisión. "Con gente así, es inútil llevar a cabo medidas preventivas", expresó.