El presidente ruso, Vladimir Putin, dijo ayer que es un "error" tratar de resolver el problema de Irak por la fuerza militar y desmintió las afirmaciones de su propio Gobierno de que Rusia podría enviar tropas de pacificación a ese país.
En unas declaraciones a medios de prensa de Estados Unidos difundidas por las agencias rusas, Putin señaló que "la actual situación en Irak ha probado que era correcta la posición de Rusia", contraria al uso de la fuerza contra el régimen de Bagdad.
No obstante, Putin afirmó que Rusia no descarta la posibilidad de enviar personal militar a Irak, aunque el tema no figura por ahora en la agenda del gobierno, además de insistir que primero debe ser establecido por el Consejo de Seguridad un calendario y las condiciones de una fuerza internacional.
El presidente ruso echó por tierra las afirmaciones de miembros de su Gobierno, entre ellos el ministro de Defensa, Serguéi Ivanov, en el sentido de que Moscú podría participar con sus tropas en unas eventuales fuerzas multinacionales desplegadas en Irak bajo la égida de la ONU.
Rusia se opuso a la guerra contra Irak de la coalición que encabezó Estados Unidos e insistió en una mayor participación de las Naciones Unidas en la reconstrucción de Irak.