El primer ministro ruso, Vladímir Putin, respaldó ayer la propuesta de imponer severas penas de prisión a los conductores que consuman alcohol, y en especial a los responsables de accidentes que causen muertes. En particular, los ebrios responsables de la muerte de dos o más personas podrán ser condenados a hasta nueve años de prisión, indicó el Ministro del Interior.
El automovilista ebrio responsable de causar heridas a una persona podrá ser condenado a tres años de cárcel.