Días antes de que comience a exhibirse en público, la escultura "Mi Dulce Señor" del artista Cosimo Cavallaro, ya enfurece a cientos de católicos estadounidenses.
La escultura mide 1, 80 m. y muestra a Jesús crucificado con sus genitales expuestos.
Se trata de una imagen desnuda de Jesús crucificado, elaborada en 90 kilos de chocolate y de 1, 80 metros, que una galería de Nueva York tiene previsto mostrar a partir del lunes.
El jefe de la Liga Católica para los Derechos Civiles y Religiosos, Bill Donohue, la calificó de "uno de los peores insultos a la sensiblidad cristiana que se hayan cometido".
La organización llamó a boicotear la exposición de la escultura en la galería Roger Smith Lab en Manhattan y lo logró porque fue suspendida.
No es la primera vez que el artista genera controversia con sus obras.