En la "web" hay un gran debate. Los padres de una niña con discapacidades severas dijeron que decidieron detener el crecimiento de su hija para darle una mejor vida.
La niña de nueve años, de nombre Ashley, tiene la capacidad mental de un bebé de tres meses y no puede caminar ni hablar.
Sus padres decidieron someterla a un tratamiento que incluye dosis hormonales para limitar su crecimiento, así como cirugía de pechos y útero.
Ellos aseguran que el tratamiento la ayudará a mejorar su calidad de vida. Sin embargo, la comunidad de la web social, la de los blogs, no están de acuerdo, ya que los padres de Ashley, quienes viven en Seattle -Estados Unidos-, decidieron hacer público el tratamiento de su hija a través de un blog que lanzaron el 1º de enero.
Los progenitores eligieron mantener sus nombres en el anonimato, y tomaron la decisión de tratar a su hija luego de que el caso de Ashley fuera publicado en una revista médica de Estados Unidos en 2005, generando debates y controversias.
"(Existe) Un concepto erróneo, fundamental y universal, de que el tratamiento es para la conveniencia de la persona que cuida (al discapacitado)", escribieron los padres en el sitio de internet.
"Por el contrario, el propósito central del tratamiento es mejorar la calidad de vida de Ashley".
Ashley tiene encefalopatía estática, una rara condición cerebral que no mejorará. Sus padres la llaman "el ángel de la almohada", porque no se mueve de ningún lugar en que la pongan, usualmente sobre una almohada.
La pareja decidió tres años atrás tomar medidas para minimizar la altura y el peso de su hija.
Autorizaron a sus médicos a removerle el útero para prevenir la menstruación y limitar el crecimiento de sus senos removiéndole las glándulas mamarias, para que no esté incómoda cuando está acostada boca abajo.
Las cirugías se realizaron en julio de 2004, e inmediatamente después empezaron el tratamiento hormonal para reducir su altura en un 20% y su peso en un 40%.
Los padres dicen que Ashley tendrá siempre el peso de una niña, lo cual les facilitará moverla, bañarla e involucrarla en las actividades familiares, lo cual redundará en su bienestar físico y mental.
Ambos enfatizaron el amor por su hija y dijeron que los sorprendió la cantidad de críticas que recibieron por su decisión.
Además le han administrado altas dosis de estrógeno que, "inhiben el crecimiento y avanzan rápidamente la maduración de las placas epifisiales, lo cual resulta en la atenuación permanente del tamaño del cuerpo".
Las placas epifisiales son las áreas de crecimiento de los huesos de los niños.
Las intervenciones quirúrgicas y químicas comenzaron cuando la niña tenía 6 años de edad.
"Si la preocupación tiene algo que ver con que la dignidad de la niña sea violada, entonces tengo que protestar diciendo que la niña carece de capacidad cognitiva para experimentar cualquier sentido de indignidad".
"El tratamiento con estrógeno no es lo grotesco aquí. Por el contrario, lo es la posibilidad de tener a una mujer adulta y fértil en la mente de un bebé".
La corresponsal de la BBC, Laura Trevelyan, dice que el caso disparó disputas éticas en EE.UU. acerca de los límites de la intervención médica.
Cuando el año pasado se publicaron los detalles del caso, algunas personas reaccionaron con ira y acusaron a la pareja de tener un comportamiento estilo "Frankenstein".
Douglas Diekema, de la Universidad de Washington en Seattle, estuvo en el comité ético que le dio el visto bueno al tratamiento de Ashley.
"Dijimos que sí porque los padres nos convencieron de que en realidad era lo mejor para esta pequeñita", dijo Diekema a la BBC.
Hay quienes han acusado al padre y la madre de Ashley de elegir su propia conveniencia sobre los intereses de la niña. Y hay quienes han denunciado a los médicos por supuesta práctica de eugenesia.
En un foro de discusión, una participante escribió: "En cualquier otra cultura aparte de la sociedad moderna, a la niña discapacitada probablemente se la hubiese dejado morir. El hecho de que esté viva siquiera, y tenga padres que quieran cuidarla, es ya un milagro".
"Si algo les hace la tarea más fácil, eso tiene todo mi apoyo", añadió. Otro participante se declaró "anonadado".
"Se han detenido los padres por un momento a pensar que quizá hubo una razón por la cual el orden natural les dio esta niña?", agregó. "En lugar de cuidarla tal como ella se desarrolle y de adquirir compasión y paciencia como lo decidan las leyes de la naturaleza, ellos tomaron una medida drástica".
"No sé qué más decir, excepto que estoy avergonzado de que esos genios médicos sean de mi país", concluyó.
¿Qué haría usted?
Este es un caso que disparó disputas éticas en EE.UU. acerca de los límites de la intervención médica.