La Organización de Estados Americanos (OEA) dejó abierto el debate sobre la aplicación de la Carta Democrática a Venezuela, después de escuchar el crítico informe del secretario general, Luis Almagro, sobre la crisis política y social en el país suramericano.
La sesión extraordinaria, convocada a solicitud de Almagro, terminó sin llamada a votación ni anuncio sobre si el debate se retomará.
Para que eso suceda, un Estado miembro o el propio Almagro deben solicitar la convocatoria de otro Consejo Permanente al presidente de turno, que en este momento es el embajador argentino, Juan Arcuri.
Los 20 países que apoyaron la celebración de la reunión hablaron, en líneas generales, de revisar el informe de Almagro y reiteraron su apoyo a la iniciativa de diálogo en marcha auspiciada por la Unión de Naciones Suramericanas.
La oposición venezolana, que pidió a Almagro invocar la Carta Democrática y ayer estuvo presente en Washington, vuelve a Caracas convencida de que "el debate no morirá aquí" y satisfecha porque la reunión pudo celebrarse.