El presidente Ricardo Lagos advirtió ayer en una reunión con obispos latinoamericanos que "quedan muy pocas horas"" para evitar la guerra contra Irak y que todos los esfuerzos para detenerla han fracasado. "Por desgracia, creo que se acerca el momento y quedan pocas horas"", dijo Lagos a los obispos, utilizando un tono inusualmente pesimista.
Lagos añadió que suponíamos que estábamos más cerca de alcanzar una solución, quedan muy pocas horas para seguir trabajando y lo haremos hasta el final. Quisiera decir con un poquito de frustración que desgraciadamente los esfuerzos que hemos venido haciendo todavía no fructifican"", agregó.
Ahora creo... que a lo mejor un milagro nos permitiría avanzar, pero lo veo muy difícil, expresó con una expresión entre triste y pesimista en el rostro. Chile es miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y deberá votar ante un proyecto de resolución promovido por Gran Bretaña y Estados Unidos para que los autorice a invadir Irak.
Reiteró que si Irak accediera a cumplir determinadas peticiones a la brevedad, se podría avanzar en la búsqueda de una solución pacífica. Lagos habló del conflicto iraquí durante una reunión con una treintena de obispos del Consejo Episcopal Latinoamericano, (CELAM), en Santiago, en la que los prelados valoraron los esfuerzos del mandatario por la paz, según un comunicado del organismo.