La ecología comenzaba entonces el camino que Al Gore llevaba años transitando. En 1992 llegó a la vicepresidencia de Estados Unidos y tímidamente comenzó un cambio en la política del mayor contaminante del mundo aunque nunca llegó a ratificar el protocolo de Kioto.
Él siempre defendió que acabó su mandato cuando comenzaba el proceso de ratificación y que las elecciones de 2000, que ganó de forma polémica George W. Bush, no sólo le frustraron a él, sino a toda la lucha contra el calentamiento, pero es muy probable que su mensaje no sería tan radical si estuviese en la Casa Blanca.