A tan sólo cinco días de las elecciones, el aspirante demócrata a la Casa Blanca, Barack Obama, difundió un anuncio de treinta minutos de duración en horario de máxima audiencia y justo antes de la Serie Mundial de Béisbol.
"Hemos estado hablando de los mismos problemas durante décadas y nunca se hace nada para resolverlos", señaló el candidato en un comercial donde se intercalaron las historias de varios estadounidenses hablando del problema de la salud, el desempleo y la educación.
"En los últimos 20 meses he recorrido el país y junto a Michelle he conocido a muchos estadounidenses que buscan un cambio real y verdadero que haga diferentes sus vidas", enfatizó Obama en su mensaje, donde enumeró los planes que tiene para hacer frente a los retos que tiene el país en su opinión.
Opiniones. El catedrático Joseph Nye, de la Universidad de Harvard, considera que con es te anuncio "probablemente no habrá movido a muchos republicanos, pero puede haber afectado a algunos independientes y habrá redoblado las energías de los demócratas".
Por su parte, Norman Orstein, del centro de estudios American Enterprise Institute, declaró a la página de información política "Político" que "aunque el anuncio no logre una gran audiencia para el dinero que han gastado, cumple otro propósito, que es el control del mensaje, algo imprescindible a estas alturas de la campaña".
Largo camino. El aspirante demócrata a la Casa Blanca, Barack Obama, dijo ayer que esta contienda "ha sido un largo camino", pero cuando faltan cinco días para los comicios generales en EE.UU., considera que todavía tiene que dar el máximo esfuerzo.
"Cuando las urnas cierren el martes, no quiero decir que hubo algo que no hice, algo que no dije o un apretón de manos que no di. Uno quiere asegurarse de que pone todo en la cancha", declaró Obama en una entrevista transmitida por la cadena ABC.
En la misma entrevista, en un segmento pregrabado, el ex presidente demócrata, Bill Clinton, consideró que, de aquí a los comicios del martes, Obama necesita mantener el dedo sobre la llaga y recordarles a los votantes los retos que afronta la economía estadounidense y cómo ayudará al ciudadano de a pie.
Republicano. McCain, sin embargo, no está dispuesto a tirar la toalla y este miércoles, por ejemplo, contrarrestó el protagonismo de su rival con una entrevista con Larry King en CNN.
Aunque en menos cantidad, el republicano también hace su lucha en comerciales de televisión y ayer salió al aire uno nuevo en español que será transmitido en estados clave.
"Elegimos presidentes para guiarnos en tiempos inciertos. Confiando en su experiencia para guiarnos", se pregunta una voz en el anuncio que se muestra preocupado de que alguien sin experiencia como "Barack Obama esté al mando del timón en la tormenta".
Análisis. Christopher Shays, el congresista de Connecticut que copreside la campaña de McCain en ese estado, dijo que McCain "ha perdido su imagen de independiente. No ha cumplido su promesa de llevar a cabo una campaña limpia".
En una entrevista con el Yale Daily News, el diario de la universidad del mismo nombre, Shays dijo que sus anuncios han sido "casi un 100 por cien" negativos.
Shays, como gran número de legisladores republicanos, está en peligro de perder su escaño en las elecciones del próximo martes y no le ayuda su vinculación a un McCain con las encuestas en contra.
Según los expertos, las tensiones en la campaña y en el partido son muestra del nerviosismo al mal cariz de las encuestas.
Si están en lo correcto, el martes habrá un barrido en las instancias de poder a favor de los demócratas comparable al logrado por Reagan en los 80.
No obstante, también reflejan un descontento más profundo sobre el futuro del republicanismo.
Israel Ortega, de la Fundación Heritage, asegura que una derrota en las elecciones desatará una lucha de facciones de la que emergerán líderes nuevos.
Estados toman medidas para votaciones
Las autoridades en varios estados de EE.UU. han tomado medidas de precaución ante posibles problemas técnicos en las máquinas de votación el próximo martes y que, según advirtieron ayer varios expertos, minaría el proceso democrático del país.
Líderes políticos, académicos y hasta los propios votantes se han sumado a las quejas por posibles fallos en las máquinas que millones utilizarán el próximo 4 de noviembre para elegir al próximo presidente de EE.UU., además de decidir otras contiendas locales, estatales y federales.
La mitad de los electores usará un sistema de lectura óptica de las papeletas, una tercera parte utilizará pantallas electrónicas y el resto sistemas mecánicos.