EL CRECIENTE número de Estados musulmanes que comienza a aplicar el fundamentalismo islámico, para combinar asuntos religiosos con temas políticos, ha generado preocupación en las naciones occidentales, debido a las repercusiones que puede acarrear a futuro.
Y un país se ha convertido en proyección del extremismo religioso chiíta: el Irán de los ayatolás.
Para el profesor Ze"ev Maghen, especialista en estudios islámicos de la Universidad Bar-Ilan de Israel, la Revolución Iraní de 1979 marcó un cambio esencial en el Mundo Árabe, en donde por cientos de años se mantuvo la separación del Estado con la religión.
"La influencia de Irán se está incrementando en el Oriente Medio, sobre todo en la crisis de Irak. El mundo tiene que estar claro en lo que representa esta creciente amenaza para la estabilidad mundial", indicó el experto israelí.
El especialista destacó la decisión de países como Turquía, Arabia Saudí, Egipto, Jordania y algunos del antiguo bloque soviético, de implementar reformas políticas influenciados por la ala secular del chiísmo.
"Hoy vemos una chiitaización del islam. De que los gobiernos moderados sunitas son desplazados por los simpatizantes chiítas, pues ven la Revolución Iraní como un ejemplo", destaca Maghen.
Para el también historiador israelí, esta es la clave que el fanatismo religioso chiíta-iraní esté aumentando la inestabilidad en el vecino Irak.
En cuanto a la posibilidad de que grupos terroristas estén vinculados a Irán, Maghen aclaró que al principio del siglo XXI, Teherán y los extremistas de Al-Qaeda se mantuvieron antagónicos, pero eso hoy ha tomado otra faceta.
"Tanto Irán como Al-Qaeda ahora están uniendo fuerzas para combatir a un enemigo común: el mundo occidental, liderizado por Estados Unidos, aliado de Israel", acotó.
Según Maghen, quien realiza una gira informativa en Panamá y Guatemala, esta es una de las razones por la cual se ha incrementado el extremismo islámico.
En cuanto al interés de Irán por América Latina, Maghen estimó que es la misma postura que aplicó la Unión Soviética en 1961, cuando Moscú se acercó a Cuba y a regímenes con ideologías políticas similares a ellos.
"Existe un renovado interés de Irán por penetrar en el Hemisferio Occidental. Pero la clave es que Teherán busca afinidad con gobiernos de tendencia revolucionaria ideológica. Los cuasi socialistas y cuasi comunistas gobiernos en Nicaragua y Venezuela, son un ejemplo de ello", destacó Maghen.
En la actualidad, hay varios países en la región como Ecuador, Cuba, Nicaragua y Venezuela que se están acercando al gobierno iraní, que lidera Mahmud Ahmadineyad.
El matiz de "inversiones a cambio de alianzas" es el elemento de este acercamiento, que para Maghen, es el primordial objetivo de Teherán.
"Los iraníes son excelentes hombres de negocio. saben muy bien cómo lograr alianzas y respaldo a sus ambiciones nucleares y no dudan en buscar la forma de romper su aislamiento internacional", advirtió el reconocido especialista hebreo.
Radicalismo islmico amenaza a Occidente
Los iranes son hbiles negociantes y buscan lograr el respaldo global a sus ambiciones atómicas.