"Nuestro mandato es evidente. Actuamos en el marco de la resolución 1.973 del Consejo de Seguridad que permite utilizar todas las fuerzas y medios posibles para prevenir la amenaza de ataque sobre la población civil", afirmó Rasmussen, citado por las agencias rusas.
Rasmussen, que participa hoy en la reunión del Consejo OTAN-Rusia en el balneario de Sochi (mar Negro), subrayó que "todo lo que la OTAN hace en Libia junto a sus socios se corresponde plenamente con ese mandato".
El jefe aliado, que tiene previsto reunirse con el presidente ruso, Dmitri Medvédev, se mostró dispuesto a abordar hoy con la parte rusa la marcha de la operación en Libia.
Rusia acusó el domingo a los aliados de sobrepasar su mandato con los bombardeos del país norteafricano y su claro respaldo diplomático y logístico a los insurgentes.
Rusia aboga por un inmediato cese de las hostilidades y el inicio de un proceso de diálogo entre el régimen del dictador libio, Muamar el Gadafi, y la oposición, sin intervención exterior.
Moscú, que ha dado la espalda a Gadafi, pero se opone a su derrocamiento, cree que las labores de mediación en Libia deben correr a cargo exclusivamente de la ONU y la Unión Africana.