El Departamento de Estado, que previene a los ciudadanos estadounidenses de peligros en el extranjero, ha advertido a sus propios empleados de una amenaza en su mismo cuartel general: los ratones. Con el descenso de las temperaturas en Washington, las autoridades enviaron ayer un comunicado a los trabajadores en el que les ponen sobre aviso sobre el inicio de la migración anual de "un número creciente de ratones y sus primas mayores" (ratas) en busca de refugio.
El comunicado pide a los empleados que no dejen comida en las oficinas, recojan las migas si se comen un bocadillo a media mañana y eviten el desorden. No obstante, el comunicado reconoce que las obras de renovación que se llevan a cabo en el edificio, probablemente facilitarán las condiciones de vida de los roedores.