La ciudad bosnia de Mostar inauguró ayer, arropada por la comunidad internacional, el reconstruido Puente Antiguo, destruido en 1993 durante la guerra, y que se erige ahora en símbolo de reconciliación.
Esta vía de unión entre la orilla musulmana y la croata católica de Mostar no pudo resistir en 1993 los bombardeos de las fuerzas croatas y cayó sobre el río, a pesar de los llamados de la comunidad internacional para que no fuera destruido.