La decisión del gobierno iraquí de ahorcar a Saddam Hussein el día del Aid El Adha, (en recuerdo del sacrificio de Abraham) una de las fiestas más sagradas de los musulmanes, es "un insulto", afirmó el Partido Democrático tunecino.
"Saddam va a ser considerado un mártir por los árabes y su ejecución este día no tiene la menor justificación, por mucho que lo defiendan unas autoridades puestas bajo la tutela de las fuerzas de ocupación", señaló esta formación de la oposición tunecina.
Libia decretó tres días de duelo nacional por la ejecución de Saddam al que calificó de "prisionero de guerra", y anuló también las festividades del Aid El Kebir (sacrificio del cordero), con el que se pone término al peregrinaje a La Meca.
El dirigente libio, Muamar Al Gadafi, declaró que el proceso contra el dictador iraquí fue una "mascarada ilegal" por haber sido realizado durante la ocupación militar de Irak.
El portavoz del Ministerio iraní de Exteriores, Mohamad Ali Hoseini, afirmó que la ejecución de Saddam ha proporcionado satisfacción a los pueblos de Irán, Irak y Kuwait.
"La aplicación del veredicto judicial contra Saddam satisface a miles de familiares de víctimas en Irak, Irán y Kuwait", agregó Hoseini, en reacción al ahorcamiento del ex dictador que libró una guerra con Irán.