El opositor cubano Oswaldo Payá, líder del Movimiento Cristiano Liberación, aseguró ayer que seguirá trabajando por los derechos de los cubanos y difundiendo el Proyecto Varela pese a las condenas.
Payá aseguró que los disidentes “nunca debieron haber sido detenidos ni juzgados”.
“Las condenas no solo son descomunales, es que no tendría que haber habido condenas, ni juicios “, insistió.
En el caso de los simpatizantes del Proyecto Varela, dijo, “han encarcelado a personas por hacer un ejercicio constitucional y esto no puede quedar así”.
Por su parte, el jefe de la oficina de intereses de Estados Unidos en La Habana, James Cason, calificó ayer en Miami de “mentira” las acusaciones que le dirigieron directamente las autoridades cubanas de librarse a actividades conspirativas junto a disidentes de la isla, detenidos y ahora juzgados.
“Mentira”, se limitó a responder en castellano Cason cuando se le preguntó sobre esas alegaciones de La Habana, durante un coloquio en la Universidad de Miami.
Los 79 disidentes fueron acusados por el régimen cubano de actividades conspirativas junto a Cason, que lleva ocho meses en el cargo en La Habana.
“Las acciones del régimen, creemos, son un acto terrible de intimidación contra aquellos que buscan la libertad y el cambio democrático en Cuba”, dijo Phil Reeker, portavoz del departamento de Estado, consultado sobre las sentencias.