La Iglesia de Argentina aceptó la petición de un cura que pidió volver a tomar los hábitos que abandonó hace 16 años, cuando se enamoró de "una señorita", dijo el religioso.
"Vuelvo a lo mío, a los brazos de Dios y claro: me siento como el hijo pródigo", aseguró el padre Raúl Martínez, de 50 años, quien volvió a oficiar misa el domingo en el pequeño pueblo de Cura Brochero, Argentina.
Martínez dijo que su vida cambió en 1992, cuando un alud arrasó con Cura Brochero con el resultado de 35 muertos y la gente lo convirtió en un líder popular del poblado.
"Ese aluvión cambió mi vida, porque fue también un aluvión en mi mente, en mi corazón. Surgió un torbellino de dudas en mi interior. Y además me había enamorado. Quería formar una familia, tener hijos.
Dos años después (en 1994) me fui de la Iglesia", recordó.
El religioso contó que se puso "de novio" con "la señorita" de la que estaba enamorado, pero la relación "duró dos años" y "no funcionó", por lo que se vio envuelto "en una crisis tremenda".
Martínez dijo que resolvió volver a tomar los hábitos hace diez años y que la Iglesia terminó por aceptar su regreso "sin impedimentos" luego de gestiones de un obispo para que el Papa Benedicto XVI diera el visto bueno.