Preocupa el alto número de pacientes estadounidenses que se someten a angiografías para detectar padecimientos cardíacos que no tienen problemas significativos, advirtió un estudio.
Una investigación reciente sugiere que los estadounidenses se someten a demasiadas pruebas médicas.
Los autores del estudio dijeron que sus conclusiones sugieren que los médicos deben determinar mejor cuáles pacientes deben ser sujetos a los costos y riesgos de una angiografía. La prueba implica un riesgo pequeño, pero real, menos de 1%, de causar una apoplejía o un ataque cardíaco, y además implica exposición a radiaciones.
“Podemos hacer algo mejor. No tengo dudas”, dijo el doctor Ralph Brindis, de la Universidad de California en San Francisco, uno de los autores del estudio.