La Registraduría Nacional autorizó la convocatoria a un referendo revocatorio del mandato del alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, el segundo funcionario de elección popular más importante del país después del presidente.
Sin embargo, existen dudas de si en la consulta participará el 1.2 millón de votantes capitalinos exigidos por las normas electorales colombianas para que el referendo sea válido. Esas dudas están dadas porque los principales partidos se han mantenido alejados de apoyar la consulta y porque tradicionalmente las votaciones para autoridades locales convocan a menor número de electores que, por ejemplo, para elegir al jefe de Estado.
Ahora “la responsabilidad es del ciudadano si revoca o no a Petro y ahora tiene que ir más allá de quejarse”, añadió Miguel Gómez, el representante a la Cámara.