Solo horas antes de que empezara el despliegue de una fuerza internacional en el nordeste de la República Democrática de Congo (RDC), el grupo rebelde que controla Bunia, la Unión de Patriotas Congoleños (UPC), lanzó una serie de amenazas que presagian posibles nuevas matanzas.
Coincidiendo con la aprobación, el viernes, de una resolución del Consejo de Seguridad que autoriza el despliegue de una nueva fuerza en el nordeste de la RDC, dirigentes de la UPC instaron a la población de Bunia, en especial los refugiados en el cuartel local de la MONUC, a volver a sus hogares si no quieren ser tratados como "enemigos". Ayer, fue desplegado el primer contingente de soldados sudafricanos en la RDC para participar en las operaciones de desarme y repatriación de grupos armados extranjeros.
El coronel sudafricano de la Misión de Observación de la ONU en Congo (MONUC), Lawrence Smith, que dirige la operación a lo largo de las fronteras de Congo con Uganda, Ruanda y Burundi, 200 efectivos del ejército sudafricano "tomaron posición" en Lubero, una pequeña localidad en las orillas del fronterizo Lago Edwards.