Los 16 trabajadores de la ONU secuestrados el sábado en la región sudanesa de Darfur han sido liberados ayer, según un comunicado hecho público por Naciones Unidas.
Los rehenes eran trabajadores empleados por la ONU para tareas humanitarias y fueron secuestrados por el Ejército-Movimiento de Liberación de Sudán (EMLS) en Malit, al norte de esta conflictiva región.
Todos ellos están empleados en un proyecto del Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD) y son de nacionalidad sudanesa.
El ministro sudanés de Estado para Asuntos Exteriores, Mayid al Khari Abdelwahab, que fue quien anunció el secuestro de los trabajadores, señaló que desde un principio la ONU estuvo en contacto con los captores.
Sin embargo, se ignoran los términos bajo los cuales se ha logrado la liberación de los rehenes.
Fuentes del EMLS, uno de los dos principales grupos alzados en armas en esta región contra el Gobierno de Jartum, no confirmaron la noticia.