Rebeldes liberianos capturaron ayer tras feroces combates un puente clave sobre el río Po, quebrando una de las líneas de defensa principales de Monrovia, dijo un comandante de las fuerzas gubernamentales.
El puente está a sólo 12 kilómetros de las afueras de la conmocionada capital, donde centenares de personas murieron el mes pasado en dos asaltos fallidos del grupo rebelde Liberianos Unidos por la Reconciliación y la Democracia (LURD), quienes intentan derrocar al presidente Charles Taylor.
"Los rebeldes están allí. Vienen muy fuertemente armados", dijo el jefe del Estado Mayor del Ejército, Benjamin Yeaten, poco después de regresar del frente de batalla. "Parece que están tratando de atacar Monrovia".
Los combates se reanudaron el jueves mientras los países de Africa occidental se preparaban para desplegar una fuerza inicial de mantenimiento de la paz de hasta 1,500 soldados, en un primer paso para poner fin a 14 años de una guerra casi ininterrumpida que se ha extendido fuera de las fronteras de Liberia.
El número de militares norteamericanos muertos en acción en Irak superó al registrado en la Guerra del Golfo de 1991, se informó.
Ayer, una explosión mató a un soldado en la convulsionada ciudad de Falluja, elevando a 148 los caídos desde que comenzó la guerra. En la Guerra del Golfo hubo 147 soldados norteamericanos muertos en combate.
El soldado fue la víctima más reciente de lo que oficiales estadounidenses llaman una guerra "de guerrillas" emprendida por seguidores de Sadam Hussein.
Entre tanto, miles de chiítas se reunieron ayer en la ciudad sureña de Najaf para oír al jeque Muqtada al-Sadr, quien condenó al Consejo de Gobierno recién creado por la administración estadounidense y pidió la creación de un ejército islámico y una constitución nueva.
"Condenamos al Consejo de Gobierno encabezado por Estados Unidos", dijo en un apasionado sermón en la mezquita Koufa. "Debe crearse un ejército islámico y se deben presentar voluntarios para este gran ejército", agregó.
El secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, se pronunció a favor de un rápido traspaso de soberanía a los iraquíes, en un informe al Consejo de Seguridad.
"Es importante que los iraquíes tengan a su disposición un calendario claro que conduzca a la completa restauración de su soberanía", escribió Annan en el informe que deberá presentar oficialmente el martes en audiencia pública al Consejo de Seguridad.
Por su parte, el embajador de Chile ante la ONU, Heraldo Muñoz, dijo ayer que los miembros del Consejo de Seguridad consideran una resolución que establecería un nuevo mandato de la ONU para la reconstrucción de Irak.
"Estados Unidos está reflexionando sobre la materia porque hay algunos países que han dado señales de que podrían enviar tropas siempre y cuando fuera bajo mandato de Naciones Unidas", señaló Muñoz tras dos días de reuniones con funcionarios de la Casa Blanca.
El organismo actualmente participa en la supervisión del fondo de desarrollo que se nutre con los ingresos del petróleo y en la determinación de la autoridad interina, así como desempeña un papel humanitario, según Muñoz.