Fuertes combates estremecieron ayer la capital de Liberia al avanzar los rebeldes en un intento de cortar las líneas de suministro, dijeron residentes y fuentes militares.
Los comandantes de las fuerzas del presidente Charles Taylor dijeron que los rebeldes habían capturado el importante puente de Stockton Creek, avanzando a lo largo de una carretera que les permitiría rodear Monrovia, donde se encuentra la residencia presidencial.
Fuego de mortero cayó en el suburbio de Gardnersville, que está en camino de cualquier posible avance rebelde, y miles de personas comenzaron a abandonar la localidad ante el temor de un un avance de los rebeldes. Organizaciones de ayuda dijeron que unas 10,000 personas buscaron refugio en el aeropuerto, a 45 kilómetros de la ciudad.
Cientos de personas han muerto en la ciudad durante cinco días de combates, en el capítulo más reciente de la revuelta de tres años contra Taylor.
"Se acabó toda esperanza, que pase lo que pase", dijo Emmanuel Harris que protestaba desde una silla de ruedas ante la embajada de Estados Unidos. "Necesitamos alimentos, agua, pero sobre todo necesitamos a gente que nos resguarde y que los estadounidenses nos ayuden".
Los rebeldes lanzaron su segunda ofensiva tras fracasar en la ocupación de dos importantes puentes que conducen al centro de Monrovia, tras días de fuertes bombardeos.