En México, el anuncio de la ayuda millonaria de Estados Unidos para combatir el narcotráfico no es del agrado de muchos.
Incluso, varios medios de comunicación califican el acuerdo firmado entre ambos gobiernos como "Plan México", esto es en alusión al "Plan Colombia".
El presidente estadounidense George W. Bush solicitó al Congreso que le aprobara una partida de más de 40 mil millones de dólares, de los cuales 500 eran para combatir la "narcomafia" mexicana, empezando en el 2008.
Aunque no lo expresan claramente la prensa mexicana y algunos analistas temen que el gobierno del Norte imponga su voluntad como es su costumbre.
"Diez años después de su puesta en marcha, ya no es un secreto que el Plan Colombia no logró los ambiciosos objetivos para los que fue concebido.
Las plantaciones de coca no desaparecieron; se extendieron a terrenos aledaños, incluso a zonas donde no había presencia de narcoguerrilleros", destaca la opinión del diario.
La "Iniciativa de Mérida" como la denominan las autoridades mexicanas fue pactada a inicios de año cuando Bush se reunión en Yucatán con el presidente de México Felipe Calderón.
Desde entonces, empezaron los rumores que algo así venía, pero no fue hasta el lunes en la tarde que se anunció oficialmente.
Fue por eso que el diario La Jornada tituló: "Destapa Bush el plan antinarco para México". De la misma forma en el Editorial se cuestiona el acuerdo firmado calificando de inconveniente.
"Por principio de cuentas, el hecho de que Washington coloque el combate a las drogas y a la delincuencia en territorio mexicano como una de las -necesidades críticas- de su seguridad nacional implica ya una distorsión injerencista, además de una grotesca exageración", resalta parte del escrito.
Juan Carlos Miranda, periodista de La Jornada, dijo que hay mucho recelo por este acuerdo.
"Hay reserva, mucha expectativa, porque todos saben el papel que beligerante de Estados Unidos en la región".
La canciller mexicana Patricia Espinosa explicó que parte del acuerdo prevé aumentar las acciones conjuntas en la lucha contra el crimen organizado trasnacional, en particular el narcotráfico, la lucha contra el terrorismo y la "administración de las fronteras".
Pero aclaró que el pacto no contempla "la presencia de tropas o la participación operativa de agentes o empresas estadounidenses en las acciones que se emprendan para combatir el crimen organizado".