Hasta hace poco eran trabajadores de clase media que vivían en casas con jardín, pero la recesión está empujando a miles de familias en Estados Unidos a lo inimaginable: vivir en tiendas de campaña, trasteros o moteles baratos de carretera.
En Sacramento, capital del estado de California y una de las zonas del país donde la crisis inmobiliaria ha golpeado con más fuerza, un campamento para gente sin hogar alberga ya a cientos de personas y crece a un ritmo de unos 50 nuevos residentes diarios.
Este asentamiento de tiendas de campaña sin servicios de ningún tipo ha atraído la atención de la prensa y de las ONGs, que alertan de las malas condiciones higiénicas y del riesgo de que enfermedades como el cólera empiecen a propagarse.
Los residentes de la "tent city", como se conoce en EEUU a estos campamentos, no son sólo vagabundos alcohólicos, sino también numerosas familias con niños que han perdido sus trabajos y sus casas por no poder afrontar los pagos de la hipoteca.